Los numerosos problemas que me está dando bloxus de un tiempo a esta parte me han convencido de que es hora de mudarme a un nuevo espacio, así que de ahora en adelante, la poca gente que seguís este blog, podreis seguirme en http://www.blagdaros.wordpress.com
Aún no tengo claro el formato, ni qué haré con los artículos viejos. Seguramente rescate algunos de ellos para la nueva página. El resto, quedarán aquí.
No quiero despedirme de bloxus sin dar las gracias de todo corazón a Victor Ruíz por haberme cedido este espacio durante más de dos años de forma completamente gratuita.
Pero lo peor no es lo que este hombre diga. Después de las barbaridades que le he oido a lo largo de sus años en la vida política de este país; justificando golpes de estado, apoyando una guerra innecesaria buscando intereses que al final no consiguió,...esta es solo una más que sumar a su cuenta.
Pero lo peor para mí es que haya quien le aplauda, aunque sean empresarios vinateros.
Añado hoy día 10 de mayo este enlace, que no tiene desperdicio.
Pues se trata de una asociación de jugadores de rol asturiana conocida en el mundo friki por sacar juegos de rol a cada cual más disparatado, pero en todos los casos, divertido de leer y jugar. Entre sus creaciones están títulos como Piltrufos, Moffet Babies, El Rol Flynn y el wargame del jalador de gusanitos.
Si quereis conocerlos, visitad su nuevo weblog, donde además podreis bajaros gratuitamente muchas de sus creaciones.
Pues el otro día googeleando encontré una receta para hacer pollo a la naranja que me pareció lo suficiente sencilla de hacer como para que un cateto como yo pudiera hacerla sin estropearla y como quería sorprender a Unanada con algo diferente, me decidí a intentarlo.
Y como en todos los recetarios, os voy a dar los ingredientes para dos personas:
Dos cuartos de pollo troceados.
Medio litro de zumo de naranja. (Mejor exprimido. Si es de brick, que sea bueno)
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
Sal y pimenta al gusto.
Una cucharada de harina (si es maizena mejor).
Elaboración:
1º-Se dispone el pollo en una fuente o pota donde quepa bien, se añade el zumo de naranja hasta que quede completamente cubierto y a la nevera 12 horas.
2º-Se retira el pollo de la pota, le echamos sal y pimienta a nuestro gusto y lo doramos en una sartén con el aceite bien caliente. Cuando coja color por fuera, lo retiramos.
3º-En el mismo aceite, retirando un poco, echamos la cebolla y el ajo picados y los dejamos a fuego medio hasta que queden pochados.
4º-Añadimos el pollo y lo movemos un poco con el ajo y la cebolla.
5º-Añadimos el zumo de naranja en el que tuvimos el pollo a marinar y dejamos que se haga todo hasta que reduzca la salsa (una media hora). Podemos hacer que quede más consistente añadiendo una cucharada de harina o maizena. Yo probé con harina normal y le fué bien.
Resultado
A mi personalmente el resultado me gustó bastante. Le faltaba tiempo de marinar, ya que solo le dejamos 6 horas y yo le habría añadido un chorro de brandy para potenciar el sabor, pero vamos, que nos chupamos los dedos. El contraste del sabor de la naranja con el pollo y el toque que le da la cebolla y el ajo son una combinación perfecta.
Es un plato que recomiendo incluso a aquellos que como yo, os considereis unos inútiles instrumentales en la cocina. A mí ya me han liado en casa para que lo repita un día de estos.
Se acabó. Acabo de terminar una campaña de rol por internet que nos tuvo ocupados durante más de dos años y que dió lugar a unas 450 páginas de texto entre todos los jugadores.
Se trataba de El Caso del Crimen del Contable, una partida de investigación en el Londres victoriano editado en su día por Heliópolis y adaptable a varios sistemas de juego. Es una pena que no se llegara a publicar su segunda parte, porque es un buen módulo.
Es la segunda vez que lo juego; la primera vez fué en mesa, pero el resultado fué más o menos el mismo. Salvo que la primera vez acabo bien...; bueno, todo lo bien que puede acabar y esta vez, acabó relativamente mal.
Pero lo importante es que nos hemos divertido. Yo al menos, como director de juego y espero que mis jugadores, al menos, lo disfrutaran un poco.
Hace unos días hablaba de lo desencantado que estoy con los videojuegos que están saliendo últimamente al mercado. Ya no veo ideas originales que me atraigan.
Lo curioso es que cuando sale una idea medianamente original, sea en esos mini juegos chorras, hechos en flash, que ves un día y dices "pero qué chorrada de juego" y sin embargo, cuando te das cuenta, llevas media hora jugnado a él.
Este ha sido el caso de Paper Pilot, un simulador de avioncitos de papel. Sí, efectivamente, de avioncitos de papel como los que hacíamos de pequeños en el colegio.
Lo primero que tienes que hacer en el juego, es crear tu prototipo. Escoges la forma, el peso del papel, los elevadores y los "flaps".
Luego, llega el momento de probar tu avión. Aquí la precisión, dar la fuerza adecuada y la dirección del brazo, son fundamentales.
Y después de la fase de prueba, llega el campeonato. Paper Pilot te permite retar a tus amiguetes por email para que hagan su propio avión e intenten superar tu marca. Al final compara resultados y da el ganador.
Ayer fuí a ver 300 y ante todo, tengo que decir que me gustó.
Por supuesto, es una película que no se puede ir a ver pretendiendo encontrarse con una película de gran rigor histórico. Es, como tantas otras películas procedientes de hollywood, una película donde los efectos especiales, la coreografía y el efectismo priman sobre lo demás. Pero bueno, frente a lo que sucede generalmente, la película también dedica un poco de tiempo a profundizar en los personajes, algo que se agradece.
La película, para los que no la conozcan, narra la batalla de las Termópilas, en la que 300 espartanos (y unos cuantos miles de milicianos que no vienen al caso en la peli) se enfrentaron al grueso del ejército persa dirigido por Jerjes en el paso de las Termópilas en una inferioridad numérica de 100 a 1 y consiguieron causarle grandes problemas al ejército invasor. Todo esto, pasado por el tamiz de Fran Miller, dibujante y guionista del comic en el cual se basa en realidad la película.
Tengo que decir que desde el punto de vista histórico, me encantó ver las formaciones denfesivas de los hoplitas espartanos guardando la formación y causando estragos entre los atacantes. Y ahí se acaba el tema, porque cuando pasaban al ataque, se acababan las formaciones.
A partir de ahí, es una película fantástica, llena de monstruos, quizá más influida por el Señor de los Anillos de lo que me hubiera gustado (incluso hay un troll, ulifantes, un ghollum,...).
También me descolocó un poco ver a la guardia de élite de Jerjes vestidos con armaduras y armas japonesas, pero bueno, que dentro del entorno fantástico en el que se desarrolla la película y pasado el susto inicial, me acostumbré en seguida.
En definitiva, es una película que podría recomendar a todos aquellos a los que les guste el cine épico y que sepan disculpar (y apreciar) la falta de rigor histórico en una película.
Siempre fuí un gran aficionado a los videojuegos, pero esta es la impresión que tengo de un tiempo a esta parte, quizá es por eso que me he desenganchado de ellos.
Hace tiempo que no veo un juego que me sorprendea; todo son shooters en primera persona tipo Doom, juegos de estrategia en tiempo real tipo warcraft o juegos de rol tipo baldur´s gate. Parece que ya no hay simuladores de vuelo interesantes, juegos de estrategia que te permitan realmente hacer estrategia y que lo de "juegos de rol", se ha quedado como una simple etiqueta que se usa para llamar a las videoaventuras de toda la vida de temática fantástica.
Tampoco los simuladores han evolucionado demasiado. Desde el X-Wing Alliance y el Micro Soft Combat Flight Simulator, no vi ninguno que me llamase la atención.
Bueno, luego está el sims, sus tropecientas expansiones y otras tantas imitaciones que nunca consiguieron atraerme lo más mínimo.
Creo que el último juego que me sorprendió fué el Gran Theft Auto 3. Jugué al Vice City y al San Andreas también, pero creo que ya me ha llegado.
También jugardo buen recuerdo del Medieval Total War, solo que a la larga resultaba algo monótono.
Se acabó lo que se daba. Mi prestación de desempleo ha llegado a su fin. Ya no me pagan por estudiar oposiciones.
Una pena. Ahora, comienza la cuenta atrás para ver cuanto tiempo me puedo permitir para sacarlas. Una cuenta atrás que se expresa en dinero; el que va bajando en mi cuenta mientras pasa el tiempo y no tengo otros ingresos.
Lo escuché por primera vez ayer por la tele y pensé que no le había entendido bien, pero sí, sí que lo había hecho.
Dice Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal que la vida humana "nunca puede ser eliminada, ni siquiera por omisión".
Y sin embargo, después se contradice al decir que la vida "tampoco puede ser absurdamente, improcedentemente o desproporcionadamente retrasada", tras lo cual revindicó el derecho de la persona "a morir con la dignidad que tiene y merece".
Y aún sigo intentando encontrar la coherencia a estas declaraciones ya que si al principio parece estar dando argumentos contra la eutanasia, finalmente termina por defenderla, ya fuera consciente o inconscientemente.
Quedaría por aclarar lo que es morir dignamente y lo que es absurdo, improcedente y desproporcionado, pero bueno, que hoy por hoy, entiendo que este es precisamente el fin que pretende la eutanasia. Al menos, la eutanasia que se pretende legalizar.
De estas declaraciones, aunque con otros argumentos, habla también Akin.
a) Coja el libro que tenga más a mano.
b) Vaya a la página 123.
c) Vaya ahora a la quinta oración.
d) Copie las siguientes tres oraciones y publíquelas en su blog.
e) Nombre libro y autor e implique a otros tres.
"Era un hombre siniestro, cargado de espaldas, con los ragos como una raíz vieja y tan duro como una roca. Lo acompañaban dos chicos desharrapados, unos campesinos de los Dedos."
"-Violadores-dijo Yoren, dedicando una mirada fría a sus custodiados."
Canción de Hielo y Fuego I: Juego de Tronos; por George .R.R. Martin.